Mallorca, ¡una isla para todos y que lo tiene todo!

Mallorca es un destino para todos… perfecta si quieres unos días de sol y playa, si buscas aventuras en la naturaleza y deporte al aire libre, si te gusta la gastronomía mediterránea y las tradiciones, si lo tuyo es la arquitectura y el arte o si eres un espíritu siempre joven que disfruta de las noches hasta el amanecer. Seas como seas, en Mallorca siempre encontrarás mil razones para brindar por la más absoluta felicidad.

Montaña, mar y deporte

La Serra de Tramuntana es un tesoro natural, un sistema montañoso que mira al mar, declarado patrimonio mundial por la UNESCO. Cuenta con pueblos encantadores, tales como: Banyalbufar, Estellencs, Esporles, Escorca, Deià y Valldemossa, entre otros. Esta zona ofrece múltiples posibilidades a la hora de practicar todo tipo de disciplinas deportivas al aire libre. Proponte un recorrido por toda la sierra, desde Andratx hasta Formentor.

Descanso bajo el sol

El excelente clima del que presume la isla entre los meses de abril hasta bien entrado noviembre, hace que sus playas y calas sean el objeto de deseo de viajeros en todo el mundo: Son Serra de Marina, Playa de Muro, Sa Ràpita, Ses Salines, Es Trenc, Cala Formentor o las increíbles calas de la Serra de Tramuntana, como Cala Deià o Cala Tuent, son solo algunas de los oasis naturales que ofrece la isla. 

Placeres urbanos

Si hay un lugar que debes visitar sí o sí durante tus días en Mallorca, ése es Palma, su capital. Ciudad vibrante y cosmopolita. Además de su emblemática Catedral, encontrarás el Museo de Arte Contemporáneo Es Baluard, galerías de arte exclusivas, una amplia oferta cultural y, por supuesto, múltiples opciones para ir de compras mientras caminas por el Paseo del Borne donde encontrarás boutiques de las marcas más lujosas.

Sabores de Mallorca

Además de mucho sabor a mar también hay mucho de campo y montaña, con platos tan deliciosos como el arròs brut que te servirán en las tabernas y restaurantes de los pueblos de interior. No dejes de probar el frit mallorquí, la llampuga (muy típica en otoño), la siempre exquisita ensaimada, la sobrasada de porc negre, las cocas de verduras, el trampó o el tumbet que lleva lo mejor de la huerta mallorquina -ideal para veganos y vegetarianos-. Más allá de la cocina tradicional, en la isla también se pueden saborear las innovadoras propuestas culinarias de chefs Estrella Michelin y probar platos de todos los rincones del mundo.

Puestas de sol inolvidables

Hay mil: la puesta de sol de Sa Foradada, en plena Serra de Tramuntana, entre los pueblos de Banyalbufar y Deià. Puedes acceder con el coche y te encontrarás directamente con un mirador natural sobre el mar que apunta hacia una pequeña península con una roca en la que hay un agujero perfecto a través del cual se ve el sol (de ahí su nombre, la agujereada). Otra de las puestas de sol que te quitarán el hipo es la de las playas de Es Trenc, Es Carbó y Es Caragol, en las que estarás rodeado por pura naturaleza, lejos de toda civilización. Tú, el mar y el sol despidiéndose al fondo con una paleta inagotable de rojos, dorados y terracotas. En la costa oeste, las puestas de sol más bonitas se esconden en Santa Ponsa, la Costa de la Calma, el Toro y Camp de Mar.

Ahora que has descubierto parte de la maravillas de la isla, empieza a imaginar tu viaje solicitando tu presupuesto aquí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s